miércoles, 27 de mayo de 2009

Un 'algo' llamado Roma

Han pasado tres semanas desde el gol de Iniesta. Desde entonces, el barcelonismo sólo ha vivido para pensar en Roma. Ni la fiesta por la Liga ha conseguido desviar la atención de un equipo que está a 90 minutos de hacer historia.

Aquel día, cuando el reloj tocaba las 22.30 horas, la culerada vivió una de aquellas explosiones de tensión y alegría que crean algo especial. Pasó con Kaiserlautern y llegó Wembley. Y ese algo este año se llama Roma. Esta noche, a las 21.45 horas, los dos mejores equipos del mundo, Barça y Manchester, se enfrentan por el triunfo que corona al mejor de los mejores.

Ambos llegan, en principio, con los deberes hechos. Han ganado Liga y Copa barriendo a sus rivales en sendas temporadas estratosféricas y disputarán esta final con todo el arsenal a punto. El Barça, con Iniesta y Henry en principio al 100%, y el Manchester con Ferdinand recuperado y la única duda de Giggs o Scholes en el once.

Guardiola ya tiene pensado su equipo. Meticuloso y calculador como pocos, ayer no quiso dar nombres pero sí dio pistas. Ha convencido a Keita para que retrase su posición. La pregunta es si se refiere a que jugará de pivote defensivo o de lateral izquierdo. La alternativa es Silvinho, un jugador de garantías que siempre ha cumplido.

Todo el mundo habla del duelo entre Messi y Cristiano Ronaldo, pero eso sería simplificar demasiado. Lo advertía Piqué estos días: “Leo y Cristiano no se encontrarán apenas sobre el césped”. Saltarán chispas entre el argentino y Evra, por ejemplo. O entre Eto’o y Ferdinand. O entre Piqué y Rooney.

Son demasiados los jugadores que pueden decidir esta noche como para hacer predicciones. Una final es un partido distinto, en el que los elementos en juego pueden acelerarse o ralentizarse como por capricho, por azar. Lo único seguro es que habrá un ganador, si no hay prórroga, a las 22.30 horas. Tres semanas exactas después del gol de Iniesta en Stamford Bridge.

lunes, 25 de mayo de 2009

Palabras para Maldini

Se escribirá mucho sobre Maldini. Se recordarán sus 24 años en activo, sus cinco Champions, sus siete scudettos, sus 901 partidos en la Serie A e incluso se recordarán elementos tristes, como su gol en la final de la Champions que su equipo perdió contra el Liverpool tras dejarse remontar tres goles. Pero quien mejor para definir a 'Il Bello' que algunos de los que han compartido césped con él.

En un pequeño texto, Roberto Baggio recordaba en 'La Gazzetta dello Sport' la última vez que coincidió con él en un terreno de juego. Maldini fue el último que le abrazó. "Nos cruzamos en medio del campo: sentí que con aquel abrazo le transmitía algo y lo mismo él a mi. Un revelo, un testimonio. Quien lo ha dado todo, pero realmente todo, como lo hizo él, jamás tendrá de qué arrepentirse. Esta consideración le hará bien. Gracias, Paolo".

No se sabe bien que se dijeron Totti y Maldini ayer, en otro abrazo de los que se recuerdan. Pero una imagen vale más que mil palabras. Dos ídolos diferentes, quizá opuestos en muchos aspectos, pero unidos por un motivo de fuerza mayor: el adiós de uno de ellos.

Más allá de la despedida, hay declaraciones curiosas que muestran a las claras de quién estamos hablando. "He tenido pesadillas con él", dijo Michel tras jugar varias veces contra el '3'. "Debería buscarse otra profesión, es demasiado lindo para jugar al fútbol", dijo alguna vez Maradona del milanista. No es que el Diego estuviera muy avispado en esta declaración, pero lo que sí está claro es que para que el argentino hable de alguien, éste no debe ser un cualquiera.



Gracias por hacer del fútbol lo que es, un acto de simplicidad.

lunes, 18 de mayo de 2009

Homenaje a Benedetti


"Nunca se lo he confesado a nadie, dijo Benja pocos días más tarde mientras desayunaban en la cocina, pero a vos quiero contártelo. Tengo sueños, ¿sabes? Todos tenemos, dijo Ale. Sí, pero los míos son sueños de fútbol. Qué romántico, dijo ella riendo. No te burles, contigo no necesito soñar porque sueño despierto. Sueño que estoy en la cancha, pero no con mis compañeros de hoy. Estoy con Nazassi, Obdulio, Atilio García, Piendibeni, Gambetta, el Vasco Cea, Schiaffino, Petrone, Lis Ernesto Castro, Abbadie y gente así, de distintas épocas, todo entreverado."

Extracto de 'El césped', Mario Benedetti.

Fallecido ayer a los 88 años de vida, Benedetti también sucumbió al deporte rey. Fue en parte culpa de su padre, que lo llevó con 10 años a ver la final del Mundial de 130 al Centenario de Montevideo. No pudieron entrar, pero lo escucharon por radio en el café 18 de julio y se le quedó grabado. Desde aquí nuestro homenaje al maestro, a quien queremos recordar, además de por futbolero, por humano. Porque en la historia de la literatura ha habido pocos que hayan descrito la humanidad con su exactitud y destreza. Sus últimos años fueron quizá los peores para este apasionado de la alegría. La pérdida de su esposa Luz le hizo sentir vacío, y el vacío -ya lo decíamos aquí- es lo peor que le puede ocurrir al ser humano. Así lo describió:

Acontece la noche y estoy solo
cargo conmigo mismo a duras penas
al buen amor se lo llevó la muerte
y no sé para quién seguir viviendo

jueves, 14 de mayo de 2009

Al son de Xavi y su maestro

La alegría de los casi 40.000 aficionados vascos, mayoría aplastante en Mestalla, duró 32 minutos, el tiempo en el que el planteamiento de Caparrós pareció inmejorable. El Athletic salió incluso mejor de lo esperado, yendo a todas en cada jugada, presionando con sus dos puntas la salida del balón desde el área azulgrana -parecía fútbol sala- y aprovechando el único agujero negro de este Barça -la pelota parada- para adelantarse. La vuelta de la gabarra empezaba a ser una realidad.

Pues eso, 32 minutos. El tiempo en el que el último invento de Guardiola hizo su segunda jugada personal y la culminó con un derechazo raso que entró pegado al palo corto. El Barça igualaba el partido e inutilizaba el esfuerzo bilbaíno, puesto que su presión no era extendible físicamente a los 90 minutos y la apisonadora se había engrasado antes con dos jugadas que Bojan y Eto'o no culminaron.

La victoria del Barça fue colectiva, pero me gustaría destacar a un futbolista: Xavi. La reacción culé le tuvo a él como protagonista esencial. Xavi creció a la sombra de Guardiola, se les comparó demasiado y compararse con el de Santpedor es perder. El mejor futbolista de la pasada Eurocopa no desfalleció y se hizo líder del centro del campo del Barça tras la marcha del '4'.

Con su vuelta, qué irónico, Xavi se ha ido alejando del estàndar Guardiola: mientras el entrenador daba con los años un pasito atrás -jugó hasta de líbero-, el de Terrassa lo ha dado hacia adelante, mirando la portería contraria. Y es ahí, en el último pase, donde Xavi luce más.

No hubo más partido tras el gol de Touré, a partir de ahí sólo hubo un equipo que se exhibió y otro que sólo pudo mirar y -en alguna ocasión- pegar. Bojan, Messi y el mismo Xavi completaron el éxtasis. Suele decir Juan Villoro que es difícil que haya un escritor de narrativa que utilice el fútbol como tema porque éste nos viene explicado, manoseado por los muchos intermediarios que lo interpretan como para que alguien invente algo. Tiene razón, está todo inventado. Y es precioso.

Censura

Si no lo digo rebiento. Lamentable TVE al no emitir el himno. Ayer mismo asistimos a un debate en este blog sobre la conveniencia de escribir sobre cómo la política se inmiscuye en el deporte. Pues bien, lo que preconizábamos en la entrada sobre el Athletic y el nacionalismo vasco pasó. Hubo pitos al himno y la televisión pública reaccionó de la peor manera. Creo que es la comprobación de que deporte y política son indivisibles, y estamos aquí con la obligación de contarlo. Somos periodistas, no se puede eludir la realidad jamás, aunque nos duela o nos guste más o menos.

martes, 12 de mayo de 2009

¿Es el Athletic el equipo del nacionalismo vasco por excelencia?

La final de Copa promete dejarnos imágenes que, a buen seguro, molestarán a muchos. Dos aficiones hermanadas, ikurriñas y senyeras inundando Valencia, canticos contra el Estado español y quién sabe si algún incidente con algún que otro ultra de derechas, que haberlos haylos. Seguro que los 'Puta España' sonarán mucho más que los silencios de la gente que no siente a su equipo como icono del nacionalismo.

Tanto en Catalunya como en el País Vasco, el Barça y el Athletic siguen siendo para muchos una extensión del nacionalismo. Vázquez Montalbán dijo que el equipo culé era "el ejército sin armas de Catalunya". Hace ya unos años de aquel comentario y el Barcelona es algo tan global que su aportación al nacionalismo no pasa de situar Catalunya en el mapa, lo que no quita lo que cada persona pueda sentir.

Pero es en Bilbao, por lo especial de su 'filosofía', donde quedan más puristas, gente que ve a su equipo como el equipo vasco por excelencia. Durante muchos años, Athletic y Partido Nacionalista Vasco (PNV) han ido prácticamente de la mano, y dirigentes nacionalistas como Xús Mª Duñabeitia, Pedro Aurtenetxe y José María Arrate han sido presidentes de los leones. Es curioso también que el primer lehendakari, José Antonio Agirre, jugara en el equipo vizcaíno de medio centro.

El nacionalismo, como toda ideología, no deja de ser una construcción. Y uno de los que se empeñó en hacer del Athletic un ariete del nacionalismo vasco fue Alejandro de la Sota, presidente del club y también destacado peneuvista. Para éste, la profesionalización del fútbol era el "más grande movimiento revolucionario" y un hecho que "no debe atemorizarnos sino interesarnos, como no debe atemorizar a nadie todo lo que influya para democratizar humanamente a las masas".

Este burgués con educación británica era un visionario. Vio que el fútbol tenía un potencial tremendo si se unía a la propaganda. Si logras identificar a unos trabajadores por aquella época casi analfabetos con un equipo, y a ese equipo le das connotaciones ideológicas, es fácil saber con qué ideología terminarán comulgando los primeros.

Así pues, esta relación entre Athletic y nacionalismo nace en esta época, en los años 20 y 30. Pero ojo, que nadie piense que fue un presidente acérrimo al PNV el precursor de que sólo vascos jugaran en el equipo de Bilbao. La 'filosofía' no está escrita en ningún sitio y, de hecho, en los primeros años jugaron jugadores ingleses en el equipo. Ahora se sigue por tradición, pero no por un mandato divino ni político.

Además, también cabe destacar que, como dice Javier Diaz en su artículo 'Los nacionalistas van al fútbol', al Athletic como nacionalismo sólo lo entienden en Vizcaya, una zona eminentemente industrial, de histórica tradición anglosajona, de habla mayoritariamente castellana y con una burguesía potente. En cambio, en las zonas más rurales, de habla euskara y más tradicionalistas, es la pelota vasca el deporte 'nacional'.

Por último, una reflexión. La de Jeremy MacClancy, quien escribe que "las identidades basadas en los deportes no son necesariamente exclusivas para todos los aficionados a un mismo deporte o a un mismo equipo". Por favor, que nadie se escandalice si mañana vemos a nacionalistas siendo los protagonistas en Valencia. Disfrutemos con ellos y con su fiesta.

domingo, 10 de mayo de 2009

Dos historias de exilio

Las de Aduriz y Jurado son dos historias de exilio. El primero tuvo que salir de Bilbao, donde se había consagrado procedente del Valladolid, por los deseos de hacer caja y la irrupción de Llorente. El segundo, un talento, ha pagado las consecuencias que tiene en el fútbol postracional ser de la cantera y medir 176 centímetros.

Ambos son las dos grandes referencias de un Mallorca que no sufrirá y que se permite el lujo de pasearse por la península con la tranquilidad del trabajo bien hecho. Me preocupa más el tema de Jurado, un futbolista de técnica exquisita, formado en la cantera del Madrid y que puede ocupar la mediapunta o la banda izquierda con una visión y una llegada en muchas ocasiones prodigiosas.

No soy un habitual de los partidos del Mallorca, por lo que no sé si es un futbolista muy regular, pero nueve goles y seis asistencias en un equipo de media tabla son estadísticas a tener en cuenta. Ayer me enamoró con dos acciones. La primera es un hecho corriente como recibir de espaldas, tocar atrás y desmarcarse para recibir de nuevo a la espalda del lateral del Sevilla. Lo puede hacer cualquiera, direis, pero su clarividencia y seguridad me asombró.

La segunda, unos minutos más tarde, sirvió para que su equipo se adelantase. Recibe, se gira con estilo preciosista. Levanta la cabeza y ve a Aduriz, viniendo de atrás adelante. Evitando la entrada de su marcador en el último suspiro, la pone a media altura al primer palo, donde más duele a los defensas lentos. Aduriz, astuto y atento, se la lleva y bate por abajo a Palop.
.
Cuantas veces habrá escuchado el padre de Jurado decir sobre su hijo: 'Es una lástima que no mida cinco centímetros más'. Es un clásico en los campos donde miles y miles de jóvenes promesas se juegan su suerte en este caprichoso mundo del fútbol. Jurado, siempre la cabeza alta, parece una mezcla de tozudez e inocencia. Quizá sean estos atributos los que le han permitido recuperarse de los golpes que le han dado los dos grandes de Madrid. El Real y el Atlético han prescindido de sus servicios sin apenas conocerle.

Como aquellos republicanos que abandonaban la España ya franquista en 1939, Jurado es a sus 22 años un tipo al que sus orígenes parecen haberle traicionado. El problema es que, cuando esto te pasa, volver a ser profeta en tu tierra es tres veces más difícil. Que se lo pregunten a tantos y tantos que murieron y mueren lejos de su patria.

PD: ¿La selección? Complicado. Lo dice uno de los comentarios de la entrada, ser pequeño en España ya no es un problema. La cuestión es que sólo los pequeños más buenos tienen opciones. Y ahora en la selección hay demasiados pequeños buenos. Quizás llegue su momento si ficha por un equipo de UEFA o Champions.

jueves, 7 de mayo de 2009

Rudo y cursi

“-El fútbol, el deporte más lindo del mundo, nació cuando un soldado pateó la cabeza de un compañero muerto en combate. El primer gol -no oficial, obviamente- lo marcó este soldado cuando chutó el cráneo de su compañero entre dos árboles.

-Que terrible, ¿no?

-Terrible para el portero, ¡para el delantero fue glorioso!”

Con esta frase empieza ‘Rudo y cursi’, película mexicana de Cha Cha Chá, la productora de Guillermo del Toro, Alfonso Cuaron y Alejandro González Iñarritu en la que Gael García Bernal y Diego Luna interpretan a dos hermanos de provincia a los que un cazatalentos futbolísticos ficha para dos clubes de la Primera mexicana.

Normalita a nivel argumental, la película tiene puntas de humor y reflexiones futbolísticas muy buenas, personificadas en el cazatalentos, Batuta, un vividor poético que recorre los pueblos del país buscando jóvenes promesas.

Este buen hombre y sus reflexiones nos traslada ineludiblemente a los escritos del el también mexicano Juan Villoro, e incluso podemos pensar que su filosofía llega a tener tintes bilardianos. O el autor de ‘Dios es redondo’ ha colaborado o se han basado en él, no lo he podido averiguar, pero me jugaría un par de céntimos.

En definitiva, estamos ante una graciosa tragicomedia mexicana que nos debe hacer reflexionar sobre el alcance y la interpretación de las tragedia humana. Además, en unas semanas en las que la vorágine del calendario nos hace estar en una constante transición entre un partido y otro -y algunos entre celebración y celebración, leáse Font de Canaletes-, es bueno sacar tiempo para reflexionar con unas miras amplias sobre lo que queremos que sea el fútbol.

Desde luego, el arte es arte porque es limitado, porque no podemos disfrutar de él en lo cotidiano. Suerte del Barça que ofrece un planteamiento diferente, porque el riesgo de que el fútbol se convierta en rutina se nos aparece cada día con más fuerza. Seleccionemos -y va sobre todo por las autoridades-, pues está en juego el presente y futuro del espectáculo.

El cine, afortunadamente atemporal, nos puede ayudar a ser conscientes de todo esto.