Mostrando entradas con la etiqueta florentino. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta florentino. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Pues vete, joder

Hace unos años uno de los mejores momentos de la semana era leer a Valdano en Marca. Su defensa del buen fútbol, de la dignidad y el gusto del buen futbolista, y de la humanidad en una profesión llevada a la irracionalidad total por el dinero me daban la sensación de estar ante la excepción positiva. Coherencia en fútbol, madre mía.

Si quedan excepciones, Valdano ya no es una de ellas. Su silencio ante la agresión de Mourinho a Pedro León no es nuevo. Hace tiempo que está plegado a los deseos de Florentino Pérez, que le contrata, supongo, para humanizarse. No se si lo consigue, pero que se come al Valdano poeta, lo tengo clarísimo.

La situación del argentino me parece comparable a la de Zapatero. Pocos pensamos que Valdano esté de acuerdo con estas agresiones, y no pienso que el Presidente del Gobierno comulgue con la reforma laboral que le han impuesto. Pues vete, joder.

martes, 14 de septiembre de 2010

Pitos en el Bernabeu

Oigo tertulias culés preguntándose con sorna de que se queja el Bernabeu, si querían a Mourinho. No, a Mou le quería Florentino, que es quien se contradice. El Presidente prometía talento, y el mister fichado no es el mejor camino para conseguirlo. El público tiene razón.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

No al chantaje

Ayer me dí un día de tiempo para no escribir en caliente, pero ya no puedo más. Que un personajillo como Astiazarán amenaze con una huelga por la reforma fiscal aprobada por el Gobierno con los grupos de izquierda me parece de una bajeza moral insultante para todo ser humano y, sin querer ser populista, más aún para todas las personas en este país que están en paro, que lo pueden estar, o que soportan una carga de trabajo mayor debido a los recortes en sus empresas.

Para ponernos en onda, este hombre cobra por dirigir la LFP 1,5 millones de euros brutos al año. Es decir, que del significado de la palabra huelga sabe menos que yo de cricket. Y ahora, ante unos cambios fiscales en el IRPF de los extranjeros que cobran más de 600.000 euros, se revela y amenaza con parar la competición más seguida del país. Como si fuera suya.

Pues no. Si tengo dos cosas claras es que la Liga es de todos los aficionados y que estos cambios en los impuestos son no tan solo justos sino además morales. Siempre he defendido que los futbolistas no viven en otro mundo sino en el nuestro pero en una República alejada del resto de mortales. Todo el circo del fútbol ha de dar una lección de humildad y empatía y aceptar estas modificaciones. ¿Que las SICAV no se han tocado? Bueno, paso a paso. ¿Que en realidad el Estado saldrá perdiendo porque recaudará menos por el impuesto de sociedades que pagan los clubes? Vale, pero el sistema será un poquito más justo.

Puede llegar a entender -jamás compartir- los argumentos económicos de Astiazarán, como la cuestión de la recaudación del Estado por el impuesto de sociedades o la posible -sólo posible- caída de calidad de nuestra Liga, pero ya lo dije cuando Florentino propuso jugar a las 15.00 horas: en algún momento nos tendremos que plantear que la fiesta ha terminado, que el boom de los últimos diez o doce años es insostenible y que nos volvimos locos gracias -o por culpa- de un tal Bosman.

Unos que agradecerían que la reforma tirara adelante serían los futbolistas españoles, a los que adoramos en Mundiales y Eurocopas pero de los que nos olvidamos con facilidad cuando nos presentan a un sudamericano prometedor. Y, sobre todo, ayudaría a humanizar al futbolista y al fútbol en general como deporte de masas.

Porque no puede ser que nuestros ídolos tengan su vida solucionada de sobras mientras el resto nos gastamos lo poco que tenemos en las tapas y las cañas para ver a su equipo en Gol TV. Porque no puede ser que el fútbol esté en manos de gente como Astiazarán -en la Real Sociedad aún se acuerdan de sus desastres-. Porque amar el fútbol es sacar tiempo de la chistera para escribir blogs de forma totalmente desinteresada y no organizar huelgas para defender a los clubes y a los galácticos. No al chantaje.

X. Prera

martes, 3 de noviembre de 2009

El valor del trabajo

“El diccionario es el único lugar donde el éxito viene antes que el trabajo”. Con estas palabras me sorprendió Miguel Ángel Lotina cuando se le preguntó por la buena campaña que está haciendo su equipo en la liga. La verdad es que nunca había escuchado tal expresión, pero es tan original como cierta. Tan solo debemos contemplar detalladamente los inicios de ciclo de los dos grandes clubs españoles: Barcelona y Madrid.

Cuando Pep Guardiola llegó al banquillo azulgrana hace poco más de un año, su discurso era claro: trabajar duro para lograr títulos. Quizás a priori parecía un discurso poco usual en un club donde se exigen objetivos a final de temporada y dichos objetivos suelen traducirse en trofeos. En el Futbol Club Barcelona ser segundo es un fracaso; y si encima el equipo que queda delante es el Madrid la temporada se convierte en catástrofe.

Guardiola es una persona de futbol que conoce este deporte y la entidad azulgrana a la perfección. Así, no le tembló el pulso al asegurar que la base de su proyecto sería la formalidad y el trabajo de unos jugadores a los que pedía compromiso total (por ello abandonaron el club Ronaldinho y Deco). A lo largo del año, mientras su equipo batía todo tipo de récords, Guardiola seguía manteniendo su discurso humilde y su convicción por el trabajo para deleite de todos los azulgranas.

El memorable final de temporada ya es conocido por todos: Guardiola se convierte en su primer año como entrenador azulgrana en el único técnico que consigue el triplete en la historia del club. Quizás si las cosas hubieran salido mal se hubiera culpado a Guardiola de ser demasiado conservador y humilde, pero todo salió bien y el técnico azulgrana se ha ganado el respeto de todo el panorama futbolístico actual.

En la otra cara de la moneda encontramos el segundo proyecto de Florentino Pérez al mando del Real Madrid. Al igual que en la primera, esta nueva etapa del mandatario madridista se basaría en la millonaria contratación de futbolistas de talla mundial como Kaka o Cristiano Ronaldo. Florentino no escatimó en millones para devolver la ilusión a una afición desencantada por los despropósitos madridistas de los últimos años pero sobretodo, por los éxitos de su eterno rival.

El proyecto del Madrid parecía la resurrección de equipo tocado y era digno de tenerlo en cuenta por la cantidad de millones y de jugadores que había adquirido el club blando. El mundo del fútbol contempló admirado como Florentino contrataba todos los jugadores que quería para crear una “superproducción”, como lo definió Valdano.

Un denominador común de todos los discursos desde la casa blanca era que se iba a devolver la ilusión a los aficionados y que el Real Madrid iba a retomar su trono en la Europa futbolística. Pero en ningún momento se hacía mención al trabajo duro que quedaba por hacer. Quizás se les olvidó entre tanta insólita presentación de jugadores.

Ahora, cuatro meses después de que se iniciará el gran proyecto nos encontramos con un técnico en la cuerda floja, una afición poco ilusionada y con una plantilla duramente criticada por la prensa. A Florentino se le achaca que ha creado una plantilla descompensada a pesar de haberse gastado 300 millones de euros y a Pellegrini se le critica que pasados cuatro meses, todavía se vea un equipo poco trabajado y compacto.

Todo ello nos hace volver a las palabras de Lotina y ver que realmente, no se puede vender la piel del oso antes de cazarlo. El éxito no se puede prometer, se puede desear. La única promesa real y loable que se puede hacer es la del trabajo.

GUILLEM PRERA MENERO

miércoles, 28 de octubre de 2009

Los tiempos de Pellegrini

Leo la portada del Marca y no sólo me indigna sino que me apena. Y no sólo por la ligereza con la que muchas veces se comporta la profesión periodística, sino porque entiendo que es un insulto a una manera de trabajar en un país que está inmerso en una crisis de valores sin parangón en la historia. Precisamente, el valor del trabajo es el más menospreciado.

Vete ya, le dicen a Pellegrini desde Marca, que últimamente se ha convertido en el diario de la conspiración contra todo aquello que no huela a Florentino Pérez. Lo malo es que el entrenador chileno tiene mucho que ver con Pérez, tanto que fue él quien en última instancia le contrató, aunque no fuera su primera opción. El problema del Madrid son los tiempos. Más directamente, que los tiempos los lleve el presidente de manera tan descarada.

Leer más
Llegir més

lunes, 12 de octubre de 2009

Jugar a las 3

¿Cómo quedamos mañana? A las dos y media en el bar. Esta frase puede aplicarse en breve al fútbol, si prosperan las intenciones de Florentino Pérez de programar partidos a las tres de la tarde para abrir la Liga al prime time chino.

Leer más
Llegir més

miércoles, 2 de septiembre de 2009

No es lo mismo

En las últimas horas, Laporta se ha vestido de Florentino y se ha llevado al Palau Blaugrana a Ricky Rubio, seguramente el mayor talento que el baloncesto español haya conocido nunca. No me ha gustado porque, a pesar de que no me gusta Alejandro Sanz, creo que fútbol y baloncesto no son lo mismo.

El fútbol es preso de si mismo. Sus cifras se han alejado tanto de nuestra realidad cotidiana que ya no nos afecta escucharlas. En cambio, ver como el Barça ha pagado 4 millones de euros por el base del Masnou me ha mosqueado.

Cada deporte crea a su alrededor una especie de idiosincrasia. El fútbol se ha convertido en los últimos años en un deporte de masas. Prácticamente 'gusta' a todo el mundo. Cualquier hijo de vecino tiene un equipo en España con el que simpatizar y a costa del que tomarse unas cervezas el día de partido. El baloncesto, en cambio, tiene su bolsa limitada de aficionados, pero estos son mucho más entusiastas, más forofos. En fútbol todo vale, en baloncesto es como si todo estuviera mucho más pautado. Y dentro de esas reglas no escritas está el no pagar cuatro millones por nadie.

Laporta, que de basket sabe lo mismo que yo de enriquecer uranio, ha caído en la trampa de convertirse en Florentino a costa de desvirtuar una competición que también cae poco a poco en la concentración de a dos, esa enfermedad que afecta al fútbol y se extiende a otros deportes. El mítico TAU Vitoria ha perdido a la mayoría de sus estrellas porque su patrocinador ceramista les ha abandonado. Con el DKV sin su estrella, sólo el Unicaja -quizá ni eso- podrá toser a los dos grandes. Una lástima para el espectáculo en un deporte cuya única vía de ingresos es aumentar la popularidad. Y popularidad en baloncesto significa espectáculo. El pez que se muerde la cola. Esto me suena. Una lástima.

lunes, 6 de abril de 2009

Muerto y de cañas

Tiene miga lo del Real Madrid. Florentino dimitió hace poco más de tres años, después de un febrero oscuro en que cayó eliminado de la Champions –¿se acuerdan del golazo de Henry en el Bernabeu- y tras caer en Mallorca. Desde entonces han pasado por la poltrona de Chamartín hasta tres presidentes, y en verano habrá otro -quien sabe si el constructor con el que empezó todo-.

En estas tres temporadas, el Madrid ha estado en una especie de crisis continua que le ha permitido ganar dos ligas. Irónico, ¿eh?

El club merengue es uno de esos equipos con solera a los que jamás se debe dar por muerto. A veces me recuerda a esas películas de terror malas en las que el asesino, ya tiroteado en infinitas ocasiones, ‘resucita’ para dar el último coletazo. En eso andan, entre líos con Guti, eliminaciones de Champions y filtraciones ‘florentinas’, con opciones de luchar por su tercera liga consecutiva.

A pesar de que lo veo muy complicado, lo innegable es que tienen opciones cuando ya las han perdido. El Madrid es ahora un castillo de naipes provisional, más muerto que vivo, que necesita una renovación prácticamente completa. Como el sistema económico, se le ve muy tocado, pero hay unos pocos que se empeñan en que no se hunda aún. En ambos casos la incertidumbre es lo real, es imposible predecir que puede pasar mañana.

Ahora bien, para el Madrid –como para el capitalismo- estar muerto no significa que no se pueda dar guerra. Ahí están, a la estela de un Barça histórico, esperando que el cansancio provoque una pájara en Barcelona para acechar. Dice la canción que ‘no estaba muerto, estaba tomando cañas’. En el caso del Madrid, se puede ir de cañas y estar muerto. Les va la marcha y están frescos. Peligro.

sábado, 14 de febrero de 2009

La frustración madridista y Florentino

Se entiende por frustración el estado de decepción creado emocionalmente cuando alguien espera realizar su deseo y se ve impedido de hacerlo. El Madrid debe ser víctima de un sentimiento parecido. Ha ganado siete partidos consecutivos y sigue a la misma distancia del Barcelona. Insalvable.

A nivel político y social, la frustración suele generar violencia y radicalizar comportamientos. El mejor ejemplo lo hemos visto en Gaza. El boicot y el bloqueo israelí sobre la franja –la humillación, en definitiva- se traducen en un mayor apoyo a Hamás.

En fútbol la violencia no es políticamente correcta y por eso la frustración se tiene que vehicular hacia otro sitio. Lo más fácil es cambiar de tema y mirar hacia adelante olvidando el presente. Es lo que están haciendo los media madrileños con las especulaciones sobre la vuelta de Florentino e incluso un hipotético ‘caso Figo II’ con Messi.
Y es que hablar del día a día tal y como está el Barcelona debe resultar muy pesado para los madridistas. No les culpo por querer que esta temporada acabe cuánto antes y hacer borrón y cuenta nueva. Al fin y al cabo el fútbol es un generador de esperanzas, y la frustración es el antónimo de esperanza.

La única duda que queda es saber si esta segunda parte será buena. Escribo esto dudando de hasta qué punto fue buena la primera. Para el Madrid no lo sé, para el fútbol estoy seguro de que no.