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lunes, 10 de mayo de 2010

Lo efímero de la felicidad

Llueve en el momento de escribir estas líneas, y a uno le da por escribir sobre lo efímero de la felicidad. Es difícil definir ese estado, elevado a los altares del placer por el hombre. Muchos lo han intentado, y nadie ha dado ha dado en el clavo porque este concepto abstracto se resiste a que un conjunto de palabras limiten su radio de acción.

Ante la imposibilidad de acertar en la aproximación, algunos han optado por concluir, como el poeta y escritor Antonio Gala, que es “darse cuenta de que nada es demasiado importante”. O, como el recordado Nobel español Jacinto Benavente, que afirmó que la felicidad “es mejor imaginarla que tenerla”.

Podría estar años buscando una definición y no lo haría mejor que otros que lo han intentado, pero creo que querer estar más cerca de la felicidad que cuando tu equipo marca un gol importante sería egoísta. No creo que exista nada mejor. Y más cuando el tanto hunde a tu rival, a ese que no puedes ver ni en pintura, que es antagónicamente concomitante, que odias pero que necesitas.

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lunes, 29 de marzo de 2010

El Madrid y el cerebro humano

El viernes, escuchando un interesante debate radiofónico sobre el futuro del planeta, hubo una frase que me encantó. "El cerebro humano reacciona no cuando entiende algo sino cuando lo siente", venía a decir, para justificar la falta de acción política y ciudadana por el medio ambiente.

El Madrid debe funcionar como el cerebro. Es un equipo al que parece motivarle asomarse al precipicio.

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miércoles, 10 de febrero de 2010

Demasiado que atender

En el fútbol, como en la vida misma, aparecen opiniones de todos los gustos y si bien la polémica arbitra es una tónica tan usual como triste, el debate que rodea a los entrenadores no deja de sorprenderme. Siempre me ha dejado perplejo la cantidad de “entrenadores sin título” que se citan cada fin de semana en los estadios: gente cuya afición es el futbol y cuya opinión parece igual o incluso más válida que la del entrenador.
Y ahí es donde radica el verdadero mérito de entrenar a un equipo profesional, ya que los frentes en los que debe trabajar un entrenador se han multiplicado. Si bien hace años el entrenador debía convencer a sus jugadores y al presidente que le contrataba, ahora debe actuar a gusto de jugadores, presidentes, directores deportivos, directivos varios, aficionados, prensa, etc. Demasiadas opiniones para tener contento a todo el mundo. Pero con el paso del tiempo me he ido dando cuenta que entre todas las impresiones contrastadas, hay una que marcará la figura del entrenador durante su estancia en un club i que difícilmente podrá cambiar: la primera
La última jornada nos dejó la lección de dos entrenadores –Guardiola y Michel- que movieron sus piezas durante el partido como si de una partida de ajedrez se tratara. El entrenador blaugrana se vio en la tesitura de introducir variaciones debido a la inesperada expulsión de uno de sus jugadores y por su parte, el técnico azulón intentaba contrarrestar cualquier movimiento de su rival. El partido se lo llevó Guardiola, pero todo el mundo valora la clase magistral que ambos nos brindaron.
Algo muy diferente ocurre con Manolo Jiménez, técnico del Sevilla, quién no entró con el respaldo de la afición al club hispalense tras la marcha de Juande Ramos y no logra encarrilar tres partidos de tranquilidad pese a la gran temporada que su equipo está realizando: está luchando por la “zona champions” en la liga, en octavos de final de la Champions League y a un paso de la final de Copa.
El último ejemplo del poco apoyo que Jiménez encuentra entre su afición lo vemos precisamente en la ida de la seminifal de Copa ante el Getafe cuando el técnico andaluz decide tomar la arriesgada decisión de quitar a su goleador más en forma para introducir a un mediocentro más. El objetivo era claro: arrebatarle al Getafe el control del centro del campo. El resultado fue todavía más contundente, puesto que el Sevilla jugó mejor a raíz del cambio i ganó el partido por 2-0.
Ahora es cuando me gustaría que aquellos que critican al técnico del Sevilla se quitaran el sombrero ante su actuación, pero tristemente tan solo se limitan a comentar las posibles consecuencias si el cambio no hubiera salido bien.
Con todo, el público es quien paga la entrada i está en su derecho de expresar su opinión. Pero entrenar es un arte para el que hay que estar hecho de una pasta especial. Dejemos trabajar a los artistas.

GUILLEM PRERA MENERO

martes, 20 de octubre de 2009

De la solvencia del Sevilla al efecto mariposa (¿?) en el Barça

Victoria del Sevilla, derrota del Barça. De ambos partidos salen reflexiones, allá van algunas.

En Stuttgart vimos a un Sevilla en estado puro, en su salsa. Gol tempranero y atrás, a salir a la contra con jugadores de banda. Dos de los tantos de los hispalenses volvieron a ser a balón parado, lo que no por común deja de ser sorprendente y digno de mención. Un equipo es grande en la medida que aprovecha sus oportunidad, y el Sevilla, tras 70 minutos, tenía un 38% de posesión y había chutado entre los tres palos dos veces, igual que los alemanes. El resultado era de 0-2.

No puedo dejar de referirme al Sevilla como equipo de especialistas, sobre todo en banda. En la derecha Navas está más solo, pero la banda izquierda de los de Jiménez es todo un lujo. Adriano y Perotti han puesto un gol cada uno, y Capel en la recámara. Vale la pena seguir a Perotti, uno de esos tipos que encara con un descaro que muchas veces se nos olvida que existe. La penúltima perla de Monchi, que le fichó del Morón, un humilde argentino, después de ser rechazado por Boca. Una delicia verle.

Ahora bien, no se puede olvidar que enfrente estaba el atenazado Stuttgart, un equipo que está en descenso en Alemania y cuyo partido se ha visto marcado por el miedo. Babel está en la cuerda floja hasta el punto de que puede costarle el sitio, y eso se ha notado mucho en sus futbolistas, que no hubieran marcado de jugada ni aunque el partido hubiera durado toda la noche. Interesante el lateral mexicano y poco más, necesitan un cambio que les dé confianza.

En el caso del Barça, no ví el partido. Se supone que el gol en el primer minuto rompe todos los planes, pero ya son dos partidos sin ganar. Más vale que ganen el domingo al Zaragoza con solvencia, porque si hay dos clubs con efectos mariposa demostrados en España son el Atlético y el Barça. El simple aleteo de una mariposa puede desatar tormentas gravísimas. Aunque Laporta de momento sólo es un capullo, sus idas y venidas pueden convertirle en mariposa pronto, con lo que ello podría suponer para un grupo, el de Guardiola, que si bien ha demostrado una gran entereza nunca se ha visto en dificultades importantes. Por lo tanto, el Barça sólo tiene un rival, y está en casa. Es él mismo y su entorno.

lunes, 28 de septiembre de 2009

El otro fútbol

El pobre Eto’o descubrió este fin de semana lo que es Italia. Una Liga donde aquello de que ‘cuando peor, mejor’ se cumple en muchas -¿demasiadas?- ocasiones. La Sampdoria, líder gracias al tropiezo de la Juve, ganó al Inter por 1-0, el resultado preferido por los amantes del catenaccio. El voluntarioso camerunés se encontrará en Italia con muchos partidos así y tendrá que ser él quien los desatasque. Me jugaría medio euro -no más- a que no llegará a los 20 goles en Liga, a pesar de lo cual no estará lejos del capocannoniere, si no lo es. Hay pocos a su nivel en el Calcio, pero para marcar más hay que fabricárselos...

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miércoles, 23 de septiembre de 2009

Incontestable

Cuando Kasparov y Karpov se enfrentaron hace 25 años todavía no había nacido. Cuando Koeman, allá por el minuto 112 de una prórroga en Wembley, dio al Barça su primera Champions, ya había nacido, pero mi conciencia todavía era la de un niño.

Ayer, mientras bajaba a trabajar escuchando la radio, un experto ajedrecista comentaba, refiriéndose a la partida entre maestros que comenzó en Valencia, que no hay máquina capaz de jugar perfectamente al ajedrez. Añadió, para que mi mente se lanzara en una espiral de imaginación, que se calcula que las posibilidades de movimientos en una partida son 10 elevado a la 127 potencia. Es decir, infinitas.

En los titulares referidos al Barça actual, que en unos años repasaremos como históricos, hay constantes referencias a la perfección. Es imposible que el equipo de Guardiola llegue a ello, puesto que si las jugadas posibles en un partido son similares a las del ajedrez dominar todos los registros es un hito inalcanzable.

No es que el Barça tenga muchos registros –que también- sino que SU registro es hoy por hoy incontestable. Juega a base de construir superioridades, con una acumulación de futbolistas tan bien colocados que tratar de contrarrestarlos es dificilísimo. Así, tocando y tocando, adormece a los rivales, para quienes trenzar una jugada es una epopeya.

Con Ibrahimovic ha ganado opciones arriba. Poco a poco, va apareciendo más en ataque. Ayer, durante el partido real, es decir, los 30 primeros minutos, le conté casi 15 apariciones, la mayoría al primer toque. Entre ellas, gol y asistencia. De Messi mejor no hablar.

En cuanto al Sevilla, suma y sigue gracias a su principal arma en este inicio de temporada: el balón parado. Como los grandes equipos, mató al Mallorca con dos goles en diez minutos. Los hispalenses son, de largo, el tercer mejor equipo de la Liga y Negredo oxigenará una delantera que el año pasado no tenía recambio. Buen augurio.

miércoles, 22 de abril de 2009

Pensamientos antes de ir a dormir


Un madridista convencido

'¿Cómo es posible?, ¿Ha ocurrido realmente?, ¿Qué coño ha hecho Casquero? Vaya pájaro. Da igual, no lo pienses más, hemos ganado. ¿Pero cómo lo hemos hecho? A ver, repasa el partido. Hemos remontado por dos veces, somos grandes. Higuaín, otra vez, Higuaín. Este chico tiene flor, vino aquí como un niñato y los mete cuando hay que meterlos. Y mañana... mañana puede ser un gran día, duro con él, Sevilla. Aunque el Barça está muy bien. ¡Qué hostias! ¡Nosotros también! Disfruta de este partido y no pienses en mañana'.

Intenta dormir, pero la excitación es tal que no puede conciliar el sueño.

'Gracias Casquero, no sé que has hecho, pero gracias'.

Un culé sufridor
'¿Cómo lo hacen estos tipos? Siempre igual, en el último minuto. ¿Cuántas veces han ganado este año por un sólo gol? ¿Que tendrá ese Higuaín para ser tan malo y tan decisivo? Y Guti, manda huevos que marque Guti sin hablarse con Juande. Juande, ¿no te hubieras podido quedar en Inglaterra? Vaya segunda vuelta se están metiendo estos tipos. Y nosotros con la Champions y la Copa... ¿Llegamos bien físicamente? Si, ¿no? Guardiola ha demostrado estar suficientemente preparado y sabe tratar a sus jugadores para que estén cuando han de estar. ¿Porqué pienso esto, si tenemos el mejor equipo del mundo? Alves, Iniesta, Xavi, Messi, Henry, Eto'o... Maldito Casquero, ¿qué coño has hecho? ¿Por qué hoy?'.

Tampoco puede dormir y va al lavabo. Se mira al espejo, confiando que lo que ha visto en el Plus no sea cierto y que el cristal le devolverá una cara sonriente y no el careto que se le ha quedado tras cinco minutos de locura. Pero no.

'Es cierto. Ha pasado. Otra vez ellos. Malditos merengues. Pero si es que no son tan buenos. Tienen una potra... y Casquero. Casquero, ¿qué coño has hecho?'.

Conclusiones
Son estos pensamientos los que hacen al fútbol tan popular. El seguidor, tras una noche de nervios, se va a la cama agradecido a su equipo o enfadado con su rival. Las imágenes del partido pasan rápidamente por su cabeza, y da vueltas sobre la cama. Piensa, piensa y piensa. Y es que, como dice la frase que resume este blog, "el fútbol sucede dos veces; en la cancha y en la mente del público". Esta noche más.

P.D.: También los ingleses han tenido su parte hoy. Vaya tensión en el Liverpool-Arsenal.

lunes, 23 de marzo de 2009

Más lejos está Neptuno


Decía el sábado Valdano en su columna semanal en el Marca que el Atlético, simplemente adelantando su línea defensiva 20 metros, había ganado mucho como equipo. Agregaba que los críticos estaban esperando un gol por un fallo de la defensa para criticar la táctica de Abel. Pues bien, ya está aquí. El primer gol de Aduriz es un error clamoroso de una defensa adelantada.

Ahora bien, como Valdano pienso que no es el momento de criticar una defensa atrevida, pensada para presionar bien arriba y recuperar en una zona suficientemente adelantada como para crear peligro sin necesidad de construir demasiado. Y es que el problema del Atlético no es defensivo sino de imaginación. Es un equipo falto de magia, de chispa, de alguien con calidad y criterio para mover un equipo grande -o que aspira a serlo-.

Banega tiene tanta calidad como cabeza, Maniche no pasa de ser un tipo luchador y a Raúl García le pesa un grande, y nunca será un constructor, le va bien ser el segundo de alguien. Así pues, al Atlético sólo le queda el suicidio, la locura, el éxtasis. Y a la heroica se le gana a los grandes, cuando el estadio está a reventar y la adrenalina de los cracks de arriba sube a niveles extras.

Contra equipos como el Mallorca, la tensión baja y el equipo se convierte en un equipito, con un centro del campo plano que hipoteca al resto de líneas. Se aleja la Champions para el Atleti, se acerca para un Villarreal que ganó con solvencia y jugando al fútbol. Aunque fútbol ahora mismo es sinónimo de Barça, los de Castellón, junto al Sevilla, el Madrid y el Málaga, demuestran que hay algo más allá de los cuatro corners del Camp Nou. Se divisa lejano, pero algo hay. Más lejos está Neptuno.