Mostrando entradas con la etiqueta mallorca. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mallorca. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de marzo de 2010

El Madrid y el cerebro humano

El viernes, escuchando un interesante debate radiofónico sobre el futuro del planeta, hubo una frase que me encantó. "El cerebro humano reacciona no cuando entiende algo sino cuando lo siente", venía a decir, para justificar la falta de acción política y ciudadana por el medio ambiente.

El Madrid debe funcionar como el cerebro. Es un equipo al que parece motivarle asomarse al precipicio.

Seguir leyendo
Continuar llegint

domingo, 7 de febrero de 2010

Guardiola, otra dimensión

Guardiola miraba al suelo, preocupado. En mi mente se fusionó esa imagen del técnico con la película ‘Una mente maravillosa’, que protagonizó Russell Crowe. Números, flechas, nombres y posiciones interpuestos y desordenados en una pizarra imaginaria. Y de repente…

El Barça ganaba gracias a un gol antológico de Messi, pero estaba con diez. Urgían soluciones. Primer paso: no precipitarse, esperar a que llegue el descanso. Segundo: despistar al rival, retrasando el plan y saliendo al campo sin cambios en la segunda. Tercero: el golpe de gracia, la sorpresa mayúscula.

Leer más
Llegir més

jueves, 7 de enero de 2010

2010 llega cargado de sorpresas

2010, tras unos días con problemas con el portátil, ya ha llegado en este pequeño universo digital. Y lo ha hecho con sorpresas, tanto en Liga como en la Copa del Rey.

Vamos por partes, y empecemos por la Liga, donde fines de semana como el anterior no son nada comunes en España. Dos equipos que siguen estrategias opuestas para conseguir sus objetivos como el Villarreal y el Osasuna sorprendieron a los dos grandes.

Especialmente significativo es lo de los castellonenses, que consiguieron por primera vez en mucho tiempo que el espectador viera un partido del Barça y disfrutara con el equipo contrario. No son los primeros a los que la presión bien arriba les funciona para torpedear la salida de pelota de los de Guardiola, pero que tras recuperar la pelota fueran capaces de tutear al Barça en el Camp Nou sí es novedoso, noticioso y significativo.

Más allá del color de cada uno, me parece muy sano para la competición que cosas como ésta o la de El Sadar se den de vez en cuando, e incluso me encantaría que sucedieran más a menudo. Y es que el ‘bailar pegados’ en que se ha convertido la Liga sólo es beneficioso para los grandes. Personalmente prefiero esos bailes populares de plaza en los que puede participar todo aquel que quiera.

La Copa

En la Copa hay muchas cosas a destacar. Siguiendo con el orden cronológico, el Camp Nou volvió a ver pinchar a su equipo. El pequeño bache azulgrana tiene mucho que ver con la falta de profundidad de la plantilla, pero sobre todo en el partido contra el Sevilla el trío arbitral, liderado por Pérez Burrull, fue decisivo anulando dos goles aparentemente legales.

Faltan ya adjetivos para describir la situación del Atlético. Vergüenza, decepción, cansancio… son palabras que ya deben sobrar al aficionado colchonero de a pie. Hay muchos análisis y poco espacio, pero cuando el esperpento es tan grande no valen medias tintas. Quique puede tener parte de culpa, los jugadores indudablemente forman parte de este pastel amargo, pero la inutilidad de la directiva para crear un proyecto consistente, estable y duradero parece crónica y no parece creíble que se pueda dar la vuelta a la situación.

Por último, hace poco hablábamos del Valencia y de los trenes perdidos. Hay que volver con la misma argumentación. Sorprende que estén tirando las opciones de hacer algo grande en la estación Mestalla. Siendo la vuelta en Coruña, puede pasar de todo.

Y no se puede cerrar este rápido repaso al fútbol español sin hablar del Mallorca, que pasa por un momento especialmente dulce y ha rebasado al Sevilla en el cuarto puesto de la clasificación. Como en el caso del Valencia, y en este caso con menos aún que perder, tiene un tren hacia el mundo de los sueños este próximo fin de semana. La parada, Chamartín. El destino, quien sabe.

domingo, 10 de mayo de 2009

Dos historias de exilio

Las de Aduriz y Jurado son dos historias de exilio. El primero tuvo que salir de Bilbao, donde se había consagrado procedente del Valladolid, por los deseos de hacer caja y la irrupción de Llorente. El segundo, un talento, ha pagado las consecuencias que tiene en el fútbol postracional ser de la cantera y medir 176 centímetros.

Ambos son las dos grandes referencias de un Mallorca que no sufrirá y que se permite el lujo de pasearse por la península con la tranquilidad del trabajo bien hecho. Me preocupa más el tema de Jurado, un futbolista de técnica exquisita, formado en la cantera del Madrid y que puede ocupar la mediapunta o la banda izquierda con una visión y una llegada en muchas ocasiones prodigiosas.

No soy un habitual de los partidos del Mallorca, por lo que no sé si es un futbolista muy regular, pero nueve goles y seis asistencias en un equipo de media tabla son estadísticas a tener en cuenta. Ayer me enamoró con dos acciones. La primera es un hecho corriente como recibir de espaldas, tocar atrás y desmarcarse para recibir de nuevo a la espalda del lateral del Sevilla. Lo puede hacer cualquiera, direis, pero su clarividencia y seguridad me asombró.

La segunda, unos minutos más tarde, sirvió para que su equipo se adelantase. Recibe, se gira con estilo preciosista. Levanta la cabeza y ve a Aduriz, viniendo de atrás adelante. Evitando la entrada de su marcador en el último suspiro, la pone a media altura al primer palo, donde más duele a los defensas lentos. Aduriz, astuto y atento, se la lleva y bate por abajo a Palop.
.
Cuantas veces habrá escuchado el padre de Jurado decir sobre su hijo: 'Es una lástima que no mida cinco centímetros más'. Es un clásico en los campos donde miles y miles de jóvenes promesas se juegan su suerte en este caprichoso mundo del fútbol. Jurado, siempre la cabeza alta, parece una mezcla de tozudez e inocencia. Quizá sean estos atributos los que le han permitido recuperarse de los golpes que le han dado los dos grandes de Madrid. El Real y el Atlético han prescindido de sus servicios sin apenas conocerle.

Como aquellos republicanos que abandonaban la España ya franquista en 1939, Jurado es a sus 22 años un tipo al que sus orígenes parecen haberle traicionado. El problema es que, cuando esto te pasa, volver a ser profeta en tu tierra es tres veces más difícil. Que se lo pregunten a tantos y tantos que murieron y mueren lejos de su patria.

PD: ¿La selección? Complicado. Lo dice uno de los comentarios de la entrada, ser pequeño en España ya no es un problema. La cuestión es que sólo los pequeños más buenos tienen opciones. Y ahora en la selección hay demasiados pequeños buenos. Quizás llegue su momento si ficha por un equipo de UEFA o Champions.