Para evitar que me llamen oportunista y a riesgo de equivocarme y meter la pata hasta el fondo, creo que tengo que hablar del Inter de Benítez. Digo que me puedo equivocar porque el tricampeón tiene unas individualidades que dan miedo.
Pero no, no veo a Benítez haciendo historia con el Inter. Cierto es que partiendo de la temporada pasada, en la que Mourinho consiguió lo que tras Guardiola parecía imposible, ya puede cuajar Benítez un año grandísimo que no hará olvidar lo que ha hecho el portugués.
No me quiero quedar aquí, quiero ir más allá. Lo que Benítez ha demostrado tanto en Valencia como el Liverpool es que su modelo futbolístico se basa en el control absoluto sobre el jugador. Esto, que tiene opciones de triunfar en equipos de perfil bajo, muere por sí solo en conjuntos que aspiran a ganar ligas.
En Inglaterra ya se ha visto que es incapaz de gestionar plantillas aspirantes al máximo. Sólo ganó la
Champions con un equipo que se ajusta a lo que desea. Trabajo y líneas rectas incorruptibles. Xabi Alonso mucho más joven, Kewell, Baros, Luis García... futbolistas de segunda fila. Sólo Gerrard.
Con equipos
a priori mucho mejores y diseñados por él ha deshecho el Liverpool y ha tirado cientos de millones de euros a la basura. Las acusaciones de despilfarro a Guardiola me provocan una mueca irónica cuando pienso en Benítez.
La apuesta de Moratti agarrota a los futbolistas, haciéndolos entrar en una espiral de preocupaciones defensivas y memorización de movimientos que provocan un colapso cuando el arte quiere aflorar. Si la Roma es capaz de hacer más de ochenta puntos, veo un nuevo campeón del
Calcio.
PD: No es la primera vez que critico a Benítez (
ejemplo 1,
ejemplo 2), así es que ahí queda la apuesta.