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lunes, 13 de septiembre de 2010

El test

En las pruebas de nivel de las escuelas de idiomas los profesores te avisan, antes del examen, que las preguntas van en orden de dificultad. Cuando percibas que no sabes las respuestas, no sigas, porque ese es tu nivel. No sea que las aciertes todas y aparentes un dominio del idioma que no tienes.

En mi opinión, la victoria del Hercules en el Camp Nou es similar a la de aquel alumno que, con ciertas nociones y la suerte de cara, contesta todas las preguntas de la prueba de nivel y saca nota. Puede pasar, pero lo normal es que te estrelles contra la realidad.

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jueves, 29 de abril de 2010

Baño de realismo

Papá, ¿por qué somos del Atleti?

FELICIDADES COLCHONEROS

El Barça se dio un baño de realismo –sin aspersores- frente al Inter tras una semana de pasión. La palabra derrota vuelve a estar en el diccionario. Se ha escrito y hablado mucho a posteriori sobre la posible sobredosis de excitación con la que el equipo salió al campo tras las indefinibles muestras de apoyo que recibió durante la semana. No me creo nada. Me parecen excusas baratas para no afrontar debates tácticos en los que el Barça ha perdido. Si se hubiera ganado, Mourinho igual habría sido protagonista, igual habría habido excitación en las redes sociales y Motta seguiría siendo un tipo con una clase tremenda pero con el cerebro de un ciempiés.

En definitiva, meter a la afición de por medio roza el patetismo. Si alguien fue violento, allá él. El comportamiento general fue exquisito, el Camp Nou rugió como la más feroz de las barras argentinas y no se dio por vencido. Temo que los que ahora hacen tesis sobre los límites positivos de la excitación son los mismos que critican que el campo sea una ópera la mayoría de partidos. El prototipo de culé pesimista, que piensa que su equipo es no sólo el mejor sino que juega solo, y que si pierde hay que buscar los motivos fuera, no dentro. Haberlos, haylos.

Pasemos al campo. Un amigo me ha llamado catastrofista por el artículo posterior al partido de ida. Me lo he releído y quizá si, el tono fue un tanto apocalíptico. Con la voluntad de ser más optimista y constructivo, pienso que Guardiola ha vuelto a estar mal, y ya es la tercera vez que tengo esa sensación en menos de tres semanas. Contra el Madrid aunque le saliera bien, en la ida en Milán y el miércoles.

El planteamiento inicial me gustó. Si el fútbol es una partida de ajedrez, Guardiola realizó un movimiento de ataque que hizo retroceder –aún más- a Mourinho y su Inter, que tuvieron que inventarse una lesión de Pandev para apuntalar la defensa. Ahora bien, ante el atasco que se produjo en la zona de tres cuartos del Inter, la reacción del de Santpedor fue lenta, de alguien un poco cansado que prefiere hacer un acto de fe.

Para liberar a Xavi había que quitar a gente de su entorno. Pedro estaba pudiendo encarar desde la banda con relativa facilidad. Keita no aportaba nada y Messi, menos. ¿Por qué no se desplazó a Messi a una banda para utilizar su capacidad de desborde y meter a Pedro más cerca del área? ¿Por qué se cambió a Busquets y no a Keita, que lastraba la fluidez en el juego? Pienso, como he dicho, que Guardiola hizo un acto de fe. Pensó que Messi aparecería y desatascaría la eliminatoria con una maravilla. Temerario.

El segundo gran aspecto a tener en cuenta no tiene que ver con el cuerpo técnico, al menos no tanto. Que Guardiola muera en Milán haciendo un cambio –y conservador- y en Barcelona sacando a dos chavales de 1,70 cuando ha de marcar dos goles dice mucho de la planificación de la temporada. Nunca el entrenador ha confiado en su banquillo. Ya la temporada pasada se acabó con las fuerzas al límite, y esta, con Iniesta más lesionado de lo normal y Henry dimitido, se está asemejando a esa temida pared del Angliru llamada Cueña les Cabres. Habrá que fichar o dar un espaldarazo a gente como Bojan, Dos Santos o Jeffren.

En fin, esto no para. Lo bueno de caer en semifinales es que estas entre los mejores, lo malo es que si en Liga todavía te juegas algo, el golpe es doloroso. Y el caprichoso calendario ha querido que el del sábado sea el partido más duro para los barcelonistas. El Villarreal es un ‘coco’ en una gran forma, Xavi es duda y la moral está baja. Un buen momento para ganar un partido y ahuyentar a los malos espíritus.

lunes, 1 de marzo de 2010

El Barça (casi) choca con las paredes

Una pared puede ser un elemento de protección, pero también un impedimento para entrar donde quieres. El sábado, las paredes estuvieron a punto de costarle al Barcelona unos puntos valiosísimos. Suerte que Xavi tiene algo de albañil mañoso y supo deshacer el entuerto con un pase maravilloso para que Alves y Messi sentenciaran.

La primera pared contra la que se estrelló el Barça fue la defensa ideada por el Málaga, que copió el sistema con el que otros han sacado algo positivo frente a los culés o han muerto en la orilla. Presión fuerte y arriba renunciando a la pelota y a jugar con fuego, a esperar que el primer gol tarde en llegar.

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martes, 22 de diciembre de 2009

La FIFA ya tiene su foto

Tras una semana en que la FIFA ha acaparado todas las miradas del panorama futbolístico con la disputa del Mundial de Clubes y la gala de entrega de los premios FIFA World Player, la principal conclusión que saco es que los mandatarios del máximo órgano futbolístico mundial han conseguido lo que querían: poder mediático.

En primer lugar con la disputa una competición sin ningún tipo de interés para gran parte de los aficionados y en la que los clubs tienen mucho que perder y poco que ganar. Si la FIFA pretende que se convierta en una competición seria deben empezar por escoger árbitros serios. El arbitraje de la final fue lamentable, como triste fue la elección de Messi como mejor futbolista del torneo. Cierto es que Messi marcó el gol decisivo pero para ello necesito que un gran Pedro empatara el partido en el último suspiro. La aparición del argentino fue decisiva en la prorroga pero brillo por su ausencia durante los primeros 90 minutos. Pero quedaba mejor el rostro de Messi que el de un tal Pedro Rodríguez Ledesma para la foto final…

Y para acabar de convencerme de que el fútbol que he visto yo es distinto del que ven ellos faltaba la gala de ayer.

Me parece una estupenda idea que FIFpro y FIFA se unan para galardonar a los once futbolistas que forman el mejor equipo del año, pero no que los premios se entreguen por decreto. Así, pienso que la pareja Piqué-Puyol merecían el reconocimiento a un año inmejorable por delante de un Terry que parece de obligación premiarle en todas las galas y un Vidic que no ha tenido su mejor año. Además, me sigue pareciendo infame el poco reconocimiento que recibe Victor Valdés.

Pero claro, la FIFA debía contentar a todos y no podía permitir que Cristiano Ronaldo no tuviera su minuto de protagonismo. Así, le hicieron entrega del premio al mejor gol del año para tener así la foto del preciado astro portugués. Se olvidaron que Grafité, Nilmar o el propio Iniesta habían firmado goles de muy bella factura y quizás mas trascendentales que el de Ronaldo frente al Oporto.

Y por último, y siendo el colmo de mi desesperación, me encuentro a Kaka por delante de Andrés Iniesta en el top-five de premiados. Tenía asimilado que Cristiano quedaría por delante de Xavi –aunque pienso que sin merecerlo- pero pensaba que tendrían la decencia de situar al de Fuentealbilla en cuarto lugar por delante de un Kaka cuyo pasado año en el Milan fue nefasto. Pero como siempre, me volví a olvidar que estos premios no se otorgan a los mejores futbolistas del año, sino a los que encajan mejor en el guión marcado.

GUILLEM PRERA MENERO