Ahora, tras ver como el Barça ha ganado -mejor, ha vapuleado- 5-2 al Lyon de Benzema, pienso que quizás mis pensamientos se cumplieran y hubiera una charla sobre Montalbán en ese frío hall de la capital catalana. Todo esto viene a cuento de que Guardiola, gran conocedor del simbolismo, cambió los hábitos y concentró a los jugadores en Vallvidrera, donde pasó su madurez el 'padre' del detective Carvalho. Era en este municipio situado cerca del Tibidabo donde Montalbán venía su Barcelona natal levantarse y acostarse, con el Mediterráneo de fondo.
El técnico azulgrana quizá sabía que para Eto'o o Keita concentrarse aquí era igual que hacerlo en la Conchinchina, pero seguro que para él no. Era una manera de que el Barcelona se encontrara a si mismo respirando el aire puro que Montalbán agradecía tras una buena comida. Los jugadores vieron ayer la ciudad a sus pies y quizás dedujeron que hoy les tocaba devolver a esta mole lo que el sufrido culé ha hecho por el club en el que juegan durante años.
Allá donde estés, Guardiola seguro que hoy ha pensado en ti y se ha acordado de los que escribiste sobre él cuando se fue del Barcelona. Yo también, buenas noches.