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domingo, 6 de junio de 2010

Rosell, por descarte

A tenor de lo que nos dicen los candidatos, los barcelonistas ya podríamos estar pensando en el Mundial o en las vacaciones. Todos aseguran que el modelo deportivo no se tocará, y de momento no han aparecido grandes nombres futbolísticos relacionados con las candidaturas, así que la campaña está resultando de lo más aburrida.

Han salido temas como los presuntos jaleos de Rosell en Brasil o algunas propuestas interesantes respecto al Camp Nou o la gestión de la Masía, pero en el fondo creo que el barcelonismo mira a las elecciones más por una cuestión de desconfianza que de ilusión.

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jueves, 13 de mayo de 2010

Participación, fusiones y fichajes de precampaña

Difícil papeleta tienen los socios del Barça. A medida que van pasando los días y los actos de precampaña me parece más complicado escoger a uno. Hace unas semanas habría votado a Rosell, pero ahora dudo. Rehuyendo las críticas y la confrontación, algo muy loable por otra parte, se está viendo demasiado un personage y muy poco una persona. Ha aparecido en la arena electoral tarde y, si no despierta, la sensación de que el globo se deshincha la puede tener más de uno.

Su baza pueden ser los fichajes. Laporta y Ferrer aseguran haber fichado ya a Cesc y a Villa, dos nombres muy interesantes pero que no han dejado de sonar en las últimas temporadas. En campaña ilusiona lo desconocido, que no tiene porqué llamarse Keirrison. Y en este aspecto Rosell puede dar un buen golpe de timón.

Por otro lado, en las últimas horas, el precandidato Santi Salvat ha dicho lo que muchos pensábamos y nadie se había atrevido a decir. "Ingla y Ferrer acabarán fusionándose". Contábamos en este blog que Ingla corría el peligro de calcar un programa y que su único argumento fuera un pulso de legitimidades entre sus colaboradores y los de Ferrer. Interesante lo puesto sobre la mesa por Salvat, porque sería un movimiento determinante.

Periodismo es no acusar a nadie sin tener pruebas, así que no voy a hacerlo sino a constatar un hecho que ha ocurrido. Alguien ha suplantado la identidad de Sandro Rosell en las redes sociales y utiliza estas cuentas para perjudicar al precandidato. Se mofa de su catalán y le acusa de ser un pijo y de haber dicho en 2005 que no quería ser presidente del Barça.

Finalmente, no quiero acabar sin alabar algunas propuestas. El propio Rosell y, sobre todo, Ingla, parecen decididos a dar un impulso a la participación de los socios en la vida institucional del club. El primero, pasando la asamblea de socios de septiembre a octubre, en una fecha que fomente la participación. El segundo, en este ámbito más ambicioso, ha propuesto referéndums vinculantes en tres ámbitos: estrategia, funcionamiento y representación del club.

Así, por ejemplo, no habría designaciones a dedo como la de Cruyff -aunque asegura que no lo revocará, tampoco Rosell- y proyectos como los de Norman Foster no se aprobarían sin el consentimiento de los socios. Respecto a esto último, Ingla y Rosell han asegurado que no lo harán tal y como preveía Laporta, aunque el segundo sí tiene pensada una remodelación de la 'Zona Barça' que afecte no sólo al Camp Nou sino también al Palau Blaugrana y el resto de instalaciones de Les Corts.

sábado, 8 de mayo de 2010

Ingla: ambigüedad -y concordia- por bandera

Con la convicción de que el centro son votos pero también con el temor –opinión personal- de que le pueden pegar un viaje del que no se levante. Marc Ingla se presenta a las elecciones del Barça como el candidato de la concordia, de las palabras suaves, de la no confrontación y del continuismo despersonificado.

Tiene experiencia y no reniega de su pasado laportista. Se presenta con Ferrán Soriano, Alfons Godall y Albert Vicens, tres pesos pesados de la junta que se fueron cuando creyeron que el modelo presidencialista de Laporta había hecho colmar el vaso. Lo cierto es que la frontera entre el programa de Ingla y el de Ferrer es difusa.

Ni el mismo interesado sabía explicarlo en una entrevista reciente a La Vanguardia, y limitaba las diferencias a una cuestión de legitimidad y cuotas de poder. Votadme a mi, porque en los éxitos de Laporta he sido más importante que Jaume Ferrer, parecía decir.

Aunque no me acaba de convencer por su ambigüedad –asegura que aceptaría tener el apoyo de Laporta-, es cierto que el silencio o el tono plano pueden ganar adeptos, especialmente si el duelo entre Ferrer-Laporta y Rosell se hace tan grandilocuente como parece.

Y es que la duda tiene dos caras. "Quien duda piensa", dijo el escritor italiano Carlo Dossi. "El hombre que pretende ver todo con claridad antes de decidir, nunca decide", rebatió el moralista suizo Henri Frédéric Amiel en un arranque de clarividencia. Lo cierto es que mientras se duda se pierde tiempo, aunque si se llega a la buena conclusión puede no haber mejor atajo.

Es ahí, en ese terreno pantanoso, donde Ingla quiere y puede tener su espacio, aunque no tengo claro que sea suficiente. Por si acaso, con la boca pequeña lanza su crítica a Rosell, el rival a batir: "Creo que el señor Rosell está muy conectado con el mundo del fútbol, con fuertes influencias del estilo de Brasil y de su selección. Es un modelo samba. Puedes tener noches fantásticas, pero a veces las resacas son demasiado largas. En definitiva es otro modelo que no creo que sea el del Barça actual".

Continuarán por supuesto Guardiola y también Txiki, aunque no confía en Joan Oliver. En eso si parece tenerlo claro. Que más cuestiones como éstas se resuelvan puede ser la clave de la candidatura de Ingla y los suyos. Aunque sea con la boca pequeña, hay que tener discurso propio. Si no, el riesgo es caer en el precipicio que separa a Laporta de Rosell.