Muchas cosas tuvieron que pasar por la cabeza de los sufridores barcelonistas durante los 88 minutos en los que su equipo no pudo con el Estudiantes argentino. El gol de Touré en la final de Valencia, el de Iniesta en Londres, el de Messi en Roma, quien sabe. También algún momento difícil, como la racha de victorias del Madrid o los minutos previos al gol del de Fuentealvilla en Stamford Bridge.
Cada aficionado recordó, medio pendiente de la televisión, los momentos que su caprichosa memoria escogió. Ahora bien, después del partido nadie representar mejor los sentimientos de la culerada que Guardiola. Como un niño, estalló a llorar de felicidad.
Leer más
Llegir més
Bochini cuenta su experiencia en el Mundial 2026
Hace 16 horas