miércoles 4 de noviembre de 2009

No al chantaje

Ayer me dí un día de tiempo para no escribir en caliente, pero ya no puedo más. Que un personajillo como Astiazarán amenaze con una huelga por la reforma fiscal aprobada por el Gobierno con los grupos de izquierda me parece de una bajeza moral insultante para todo ser humano y, sin querer ser populista, más aún para todas las personas en este país que están en paro, que lo pueden estar, o que soportan una carga de trabajo mayor debido a los recortes en sus empresas.

Para ponernos en onda, este hombre cobra por dirigir la LFP 1,5 millones de euros brutos al año. Es decir, que del significado de la palabra huelga sabe menos que yo de cricket. Y ahora, ante unos cambios fiscales en el IRPF de los extranjeros que cobran más de 600.000 euros, se revela y amenaza con parar la competición más seguida del país. Como si fuera suya.

Pues no. Si tengo dos cosas claras es que la Liga es de todos los aficionados y que estos cambios en los impuestos son no tan solo justos sino además morales. Siempre he defendido que los futbolistas no viven en otro mundo sino en el nuestro pero en una República alejada del resto de mortales. Todo el circo del fútbol ha de dar una lección de humildad y empatía y aceptar estas modificaciones. ¿Que las SICAV no se han tocado? Bueno, paso a paso. ¿Que en realidad el Estado saldrá perdiendo porque recaudará menos por el impuesto de sociedades que pagan los clubes? Vale, pero el sistema será un poquito más justo.

Puede llegar a entender -jamás compartir- los argumentos económicos de Astiazarán, como la cuestión de la recaudación del Estado por el impuesto de sociedades o la posible -sólo posible- caída de calidad de nuestra Liga, pero ya lo dije cuando Florentino propuso jugar a las 15.00 horas: en algún momento nos tendremos que plantear que la fiesta ha terminado, que el boom de los últimos diez o doce años es insostenible y que nos volvimos locos gracias -o por culpa- de un tal Bosman.

Unos que agradecerían que la reforma tirara adelante serían los futbolistas españoles, a los que adoramos en Mundiales y Eurocopas pero de los que nos olvidamos con facilidad cuando nos presentan a un sudamericano prometedor. Y, sobre todo, ayudaría a humanizar al futbolista y al fútbol en general como deporte de masas.

Porque no puede ser que nuestros ídolos tengan su vida solucionada de sobras mientras el resto nos gastamos lo poco que tenemos en las tapas y las cañas para ver a su equipo en Gol TV. Porque no puede ser que el fútbol esté en manos de gente como Astiazarán -en la Real Sociedad aún se acuerdan de sus desastres-. Porque amar el fútbol es sacar tiempo de la chistera para escribir blogs de forma totalmente desinteresada y no organizar huelgas para defender a los clubes y a los galácticos. No al chantaje.

X. Prera

martes 3 de noviembre de 2009

El valor del trabajo

“El diccionario es el único lugar donde el éxito viene antes que el trabajo”. Con estas palabras me sorprendió Miguel Ángel Lotina cuando se le preguntó por la buena campaña que está haciendo su equipo en la liga. La verdad es que nunca había escuchado tal expresión, pero es tan original como cierta. Tan solo debemos contemplar detalladamente los inicios de ciclo de los dos grandes clubs españoles: Barcelona y Madrid.

Cuando Pep Guardiola llegó al banquillo azulgrana hace poco más de un año, su discurso era claro: trabajar duro para lograr títulos. Quizás a priori parecía un discurso poco usual en un club donde se exigen objetivos a final de temporada y dichos objetivos suelen traducirse en trofeos. En el Futbol Club Barcelona ser segundo es un fracaso; y si encima el equipo que queda delante es el Madrid la temporada se convierte en catástrofe.

Guardiola es una persona de futbol que conoce este deporte y la entidad azulgrana a la perfección. Así, no le tembló el pulso al asegurar que la base de su proyecto sería la formalidad y el trabajo de unos jugadores a los que pedía compromiso total (por ello abandonaron el club Ronaldinho y Deco). A lo largo del año, mientras su equipo batía todo tipo de récords, Guardiola seguía manteniendo su discurso humilde y su convicción por el trabajo para deleite de todos los azulgranas.

El memorable final de temporada ya es conocido por todos: Guardiola se convierte en su primer año como entrenador azulgrana en el único técnico que consigue el triplete en la historia del club. Quizás si las cosas hubieran salido mal se hubiera culpado a Guardiola de ser demasiado conservador y humilde, pero todo salió bien y el técnico azulgrana se ha ganado el respeto de todo el panorama futbolístico actual.

En la otra cara de la moneda encontramos el segundo proyecto de Florentino Pérez al mando del Real Madrid. Al igual que en la primera, esta nueva etapa del mandatario madridista se basaría en la millonaria contratación de futbolistas de talla mundial como Kaka o Cristiano Ronaldo. Florentino no escatimó en millones para devolver la ilusión a una afición desencantada por los despropósitos madridistas de los últimos años pero sobretodo, por los éxitos de su eterno rival.

El proyecto del Madrid parecía la resurrección de equipo tocado y era digno de tenerlo en cuenta por la cantidad de millones y de jugadores que había adquirido el club blando. El mundo del fútbol contempló admirado como Florentino contrataba todos los jugadores que quería para crear una “superproducción”, como lo definió Valdano.

Un denominador común de todos los discursos desde la casa blanca era que se iba a devolver la ilusión a los aficionados y que el Real Madrid iba a retomar su trono en la Europa futbolística. Pero en ningún momento se hacía mención al trabajo duro que quedaba por hacer. Quizás se les olvidó entre tanta insólita presentación de jugadores.

Ahora, cuatro meses después de que se iniciará el gran proyecto nos encontramos con un técnico en la cuerda floja, una afición poco ilusionada y con una plantilla duramente criticada por la prensa. A Florentino se le achaca que ha creado una plantilla descompensada a pesar de haberse gastado 300 millones de euros y a Pellegrini se le critica que pasados cuatro meses, todavía se vea un equipo poco trabajado y compacto.

Todo ello nos hace volver a las palabras de Lotina y ver que realmente, no se puede vender la piel del oso antes de cazarlo. El éxito no se puede prometer, se puede desear. La única promesa real y loable que se puede hacer es la del trabajo.

GUILLEM PRERA MENERO

lunes 2 de noviembre de 2009

Errores, no error

Hay una frase que yo atribuyo a Juan 'Carnicero' López, aquel defensa que causó estragos en los 90 jugando con el Atleti. Dice que un defensa debe ser feo, para así asustar a los delanteros. Y bruto, cabría añadir. Hasta la irrupción de Beckenbauer, ese era el prototipo de defensa; un antihéroe cuya función era destruir lo que los ídolos trataban de crear. El alemán fue el promotor de una saga de centrales que han hecho carrera a base de ser los primeros en crear. Se distinguen por ser tipos elegantes, que conducen con la cabeza bien alta. Koeman, Baresi, Blanc... y Márquez.

X. Prera


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jueves 29 de octubre de 2009

A los ingleses sí les va “irse de copas”

Todavía recuerdo con muchísima nostalgia aquellas noches de futbol en que las demás competiciones quedaban paralizadas para dar paso a la Copa del Rey. Aquellas noches en que todos los equipos de nuestro país nos brindaban épicas remontadas, grandes goleadas, partidos de enorme intensidad. En definitiva, la Copa era sinónimo de puro espectáculo.

Ahora todo esto ha desaparecido y las semanas en que la Copa del Rey toma las riendas del calendario han pasado a contener una especie de encuentros molestos, que pocos clubs desearían jugar. Durante esta semana hemos podido ver infinitud de gradas vacías, partidos desaguisados y sobretodo, jugadores sin sentimiento y faltos del carisma que merece esta competición.

Pero hay que ser justos y admitir que no todos los equipos se toman esta competición con la misma vergonzosa falta de interés ya que los conocidos como “equipos modestos” se dejan la vida en dicha competición. Quizás sea por intentar encontrar una plaza europea mediante esta competición o para recibir la visita de un grande y salvar el presupuesto de la temporada con la taquilla de tan señalado encuentro, pero la intensidad y la motivación que muestran en los partidos es encomiable.

Y dicho todo, y vista la falta de intensidad que muestran los equipos grandes, ¿por qué tienen tanto interés en que se mantenga este aborrecedor formato de competición? ¿por qué presionan a la federación para que se mantengan estas eliminatorias a doble partido? ¿no se creen capaces de eliminar a un equipo de segunda B en un solo partido? La verdad es que cualquier respuesta que se me ocurre me huele a miedo y no me convence, sinceramente.

En semanas como esta siento cierta envidia hacia las demás competiciones europeas y en especial hacia la copa inglesa. Cualquier partido que haya podido ver de la copa inglesa superaba con creces la intensidad mostrada por nuestros equipos y por descontado, el espectáculo era infinitamente mejor. Y quizás sea porque el formato invita muchísimo mas a ello.

Yo pienso que una copa a partido único y con sorteo de campo seria la mejor fórmula para llenar las gradas y para dejar de aburrirnos con los partidos de copa. Por no hablar de que también seria lo más justo, ya que eliminatorias a doble partido y jugando el partido de vuelta en el campo del “grande” me parece una faena para todo equipo humilde que aspire a algo en dicha competición.

Así, quizás mientras nuestra “enorme” federación de fútbol mantenga el formato de Copa del Rey que tenemos hoy en día seguirá teniendo el apoyo y los votos de los presidentes de los clubs de Primera División; pero los aficionados seguiremos bostezando en las gradas de campos vacíos y sin ilusión.

Y por otro lado, la UEFA y su presidente Platini podrían empezar a plantearse que el premio por ganar la Copa fuera una plaza en la Champions League. Solo es una sugerencia.

PD: La eliminatoria entre el Arsenal y el Liverpool fue una gozada y por el Arsenal jugaron Vela, Ramsey, Bentdner, Fran Mérida, etc. Aunque se hagan rotaciones también se puede jugar con intensidad…si se quiere.

GUILLEM PRERA MENERO

miércoles 28 de octubre de 2009

Los tiempos de Pellegrini

Leo la portada del Marca y no sólo me indigna sino que me apena. Y no sólo por la ligereza con la que muchas veces se comporta la profesión periodística, sino porque entiendo que es un insulto a una manera de trabajar en un país que está inmerso en una crisis de valores sin parangón en la historia. Precisamente, el valor del trabajo es el más menospreciado.

Vete ya, le dicen a Pellegrini desde Marca, que últimamente se ha convertido en el diario de la conspiración contra todo aquello que no huela a Florentino Pérez. Lo malo es que el entrenador chileno tiene mucho que ver con Pérez, tanto que fue él quien en última instancia le contrató, aunque no fuera su primera opción. El problema del Madrid son los tiempos. Más directamente, que los tiempos los lleve el presidente de manera tan descarada.

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martes 27 de octubre de 2009

Cada uno en su sitio

“De cada uno según su capacidad, a cada uno según su necesidad”, dice el camarada Johnny en ‘El sueño más dulce’, de la Nobel en Literatura Doris Lessing. El viejo dicho comunista se adapta perfectamente al fin de semana futbolístico.

En resumen: el Barça vuelve a la excelencia, y hay que exigirle que siga en ella mientras las lesiones le respeten mientras el Madrid sigue instalado en una peligrosa mediocridad de la que sólo puede sacarle Ronaldo a base de goles. Por detrás, pinchazo del Sevilla, el Villarreal que estrena su casillero de victorias y el Atleti que ha llegado al límite del ridículo.

El espectáculo paralelo que siempre son las gradas de un estadio da a entender las claves de la jornada. En el Camp Nou volvió la ola, sinónimo de alegría y victoria. Como si de una final se tratara celebraron el empate en el Molinón, y no es para menos comparando presupuestos. Estas dos manifestaciones de alegría contrastan con el bochornoso espectáculo vivido en el Calderón, con intento de asalto al palco y resacosa visita de unos ultras que se creen protagonistas de una historia en la que son un mal actor secundario.

Siempre he pensado que ser del Atleti tenía cierta gracia por aquello de pupas y de identificarte con el teórico débil. Ahora entiendo que no, que debe ser muy duro aceptar que tu equipo es capaz de no ganar contra nueve y que encima lo analices y te parezca justo. Un cronista definía ayer al club de Manzanares como contracultural. El futbol les regaló una oportunidad de reconciliarse con la afición pero la desecharon con su desidia y falta de ansia. Ellos sabrán lo que hacen.

Siguiendo con la historia de las gradas, no se puede dejar pasar la oportunidad de fijarse en Anfield Road. Manifestación prepartido, cachondeo masivo en forma de bolas de playa durante el mismo y sensación de que la agonía de Benítez durará unas semanas más. Nadie duda de que el Liverpool puede ganarle al United, pero el 2-0 de ayer no debe llevar a engaño: lo que anteayer nos parecía una plantilla mediocre lo sigue siendo, por muy bueno que sea Torres.

En fin, pasada la jornada nueve queda la sensación de que las cosas están en su sitio. El Barça vuelve a ser el Barça, el Madrid demuestra su poco fútbol y su dependencia de los cracks con pegada, el Atleti que sigue sin entenderse a si mismo y el Villarreal que coge aire para tratar de salir de una situación que no merecía. De cada uno según su capacidad.

X. Prera

domingo 25 de octubre de 2009

La importancia del gol

Todo buen aficionado al fútbol exige a su equipo una serie de requisitos para entregarle su pasión, sus ilusiones y sobretodo, su fidelidad a los colores. Entre dichas exigencias encontramos los grandes tópicos del futbol: jugar bien, dominar el partido, dar espectáculo….Pero hay una que se sobrepone ante las demás y que al final del curso futbolístico, acaba traduciéndose en la consecución de los objetivos fijados o en el fracaso no deseado: el gol.

No conseguir un gol en un partido implica que tus aspiraciones en el mismo se reducen a un triste empate a cero como resultado más positivo. Y vale la pena reflexionar y ver como tres empates no dejan de significar lo mismo que dos derrotas a efectos de clasificación. Así, vemos como por imperiosa necesidad, el gol se nos muestra como el objetivo clave del fútbol y, en consecuencia, la figura del delantero toma una importancia vital en el deporte rey. Y quizás por este motivo se decide invertir tan desorbitadas sumas de dinero en jugadores que puedan asegurar a tu equipo una cuantiosa suma de goles anuales.

Quizás los goleadores de los equipos más importantes del panorama futbolístico mundial son los que mas suenan. Nadie duda de la capacidad goleadora de jugadores como Drogba, Torres, Eto’o, Messi o Cristiano Ronaldo. Pero también es importante remarcar que estos jugadores son la punta de lanza de grandes equipos y que cuentan con compañeros con calidad sublime y con capacidad para generar muchas ocasiones de gol.

Así, también es digno de admiración el papel que un buen delantero puede ejercer en equipos cuyas metas son más pequeñas pero no por ello más sencillas como conseguir la permanencia. En este sentido uno de los técnicos de la Premier League que más nos ha demostrado a lo largo de su carrera la importancia de contar con un goleador en un equipo humilde es Steve Bruce.

La temporada 2002-2003 Bruce estaba al mando de un Birmingham City que parecía abocado al descenso. Era una cosa que parecía lógica puesto que el equipo mostraba muchas carencias, pero nadie sabía que su técnico se guardaba un as en la manga. De este modo, sorprendiendo a propios y extraños Bruce convenció a un Christophe Dugarry en el final de su carrera para que liderara su proyecto. El delantero internacional francés asumía un nuevo reto en su carrera tras jugar en equipos de la talla del FC Barcelona, Milan, Girondins de Bourdeaux y Olympique de Marsella, así como de coronarse campeón del mundo con su selección en el mundial de Francia 98’.

Los primeros partidos de Dugarry no fueron demasiado productivos y la apuesta de Bruce empezaba a perder peso. Pero fue cuestión de tiempo que la contrastada calidad de Dugarry apareciera y lo hizo en el mejor momento, anotando 5 goles en los últimos encuentros que al final valieron una permanencia para su equipo y, como no, para su principal valedor Steve Bruce.

La pasada temporada pudimos ver como Bruce siguió siendo fiel a su ideología, apostando por algún jugador que marcara las diferencias en su equipo y proporcionara el salto de calidad necesario para alcanzar los objetivos. Así, podemos ver como en su paso por el Wigan Ahtletic, Bruce apostó por Antonio Valencia, jugador ecuatoriano que a final de temporada fue reclutado por Ferguson para formar parte de la plantilla actual del Manchester United.

En la actualidad podemos ver como la “fórmula Bruce” sigue dando sus frutos. El técnico inglés apostó a su llegada al Sunderland por realizar un esfuerzo e incorporar a Darren Bent, delantero que el año pasado militaba en las filas del Tottenham.

La apuesta por la llegada de Bent al equipo ha sido de nuevo todo un acierto por parte de Steve Bruce ya que el nuevo fichaje está demostrando el porque del esfuerzo de su técnico y está formando una de las parejas más goleadores de la liga juntamente con el triniteño Kenwyne Jones.

Así, la aportación de Darren Bent -8 goles en diez partidos- así como la de Jones -5 goles en diez partidos- ha sido clave para que encontremos al Sunderland en una meritoria octava posición.

GUILLEM PRERA